El Verdadero Desayuno Malagueño – Hay desayunos que simplemente sirven para empezar el día. Y hay otros que forman parte de la vida de una ciudad.
En Málaga, desayunar fuera de casa es una costumbre profundamente arraigada. Una taza de café, un pitufo recién hecho, algo dulce y unos minutos de conversación pueden ser suficientes para empezar la mañana de la mejor manera. Y si hay un nombre que lleva décadas formando parte de ese ritual, es La Canasta.

La historia de la panadería más malagueña comenzó en 1983, cuando Antonio Cárdenas, hijo y nieto de panaderos, puso en marcha un nuevo concepto de panadería, pastelería y cafetería en Málaga. La idea funcionó y aquella primera panadería fue creciendo hasta convertirse en una extensa cadena con presencia en numerosos puntos de la provincia.
Pero quizá lo más interesante de La Canasta es que, a pesar de su crecimiento, su historia sigue teniendo el pan como punto de partida.
El propio nombre de la empresa guarda un recuerdo de aquellos primeros años. Cuando era joven, Antonio Cárdenas repartía pan en bicicleta por el barrio de la Trinidad con una canasta colocada en el portabultos. Aquella imagen acabaría convirtiéndose en el nombre y en uno de los símbolos de la empresa.
Con el paso de los años, La Canasta fue incorporando cafetería, pastelería y restauración, pero el pan continuó siendo una de sus señas de identidad. Actualmente la empresa fabrica y distribuye sus productos por la provincia de Málaga y mantiene una fuerte vinculación con la elaboración panadera.

El Desayuno de Todos los Días
Quizá por eso La Canasta no necesita ser una experiencia extraordinaria.
Su encanto está precisamente en lo contrario.
Es el lugar donde puedes sentarte por la mañana y encontrarte con malagueños desayunando antes de ir al trabajo, amigos que se encuentran para tomar un café, familias que empiezan tranquilamente el día o alguien que simplemente necesita unos minutos antes de continuar.
Y ahí está una de las cosas que más nos gustan de Málaga: muchas veces, para conocer una ciudad, no hay que buscar sus lugares más espectaculares.
Hay que observar dónde desayuna.
En La Canasta puedes pedir un café y acompañarlo con un pitufo, una tostada, bollería o alguno de sus productos de panadería. Y hacerlo sin prisas, porque el desayuno también forma parte de esa manera mediterránea de comenzar el día.

La Mirada LHOVYT
Si quieres conocer cómo empieza el día un malagueño, siéntate a desayunar.
No vengas buscando una experiencia turística.
Ven por la mañana, pide un café, prueba un buen pan y mira alrededor.
Son más de 60 establecimientos repartidos por Málaga y su provincia. En muchos barrios, La Canasta forma parte del paisaje cotidiano de la ciudad: Plaza de la Constitución, Calle Larios, La Malagueta, La Aurora, Calle Hilera… y en localidades como Mijas, Marbella, Rincón de la Victoria…
Porque quizá ahí, entre el sonido de las tazas, el olor del pan recién hecho y las conversaciones de las mesas cercanas, encuentres una Málaga mucho más auténtica que la que aparece en una postal.

