Plaza del Obispo – Una de las plazas más bellas y cosmopolita de la capital, frente a la fachada de la querida catedral.

Plaza del Obispo
La Plaza del Obispo es una joya histórica y arquitectónica en el corazón de Málaga, un lugar amado por todos los malagueños y visitantes. Situada frente a la fachada principal de la Catedral, junto al Palacio Episcopal, esta plaza es corazón del centro histórico de la ciudad.
No es demasiado grande y puede decirse que es especialmente acogedora. Dominada por la catedral, y trazada por una de las calles con más vida del centro histórico, calle Molina Larios, a un lado se encuentra el Palacio Episcopal y la entrada la plaza desde calle Salinas. Dos edificios de viviendas, completan la forma de la plaza. En los bajos de estos, se reparten excelentes restaurantes y cafeterías, que animan el espacio, dando la oportunidad de disfrutar de una comida o sobremesa en uno de los rincones más bellos y cargado de vida de los malagueños.
Historia Plaza del Obispo
Los orígenes de la plaza se remontan al periodo musulmán de Málaga, su aspecto actual se configuró durante el siglo XVIII, con la finalización de la fachada principal de la catedral y el palacio episcopal. A finales del siglo XX, se llevaron a cabo importantes renovaciones, incluyendo la restauración de algunos edificios circundantes. Estas obras también sacaron a la luz restos de murallas romanas tardías y bizantinas, poniendo de manifiesto la rica historia de la plaza.
En el centro de la plaza se encuentra una fuente de 1785, una obra maestra de mármol gris que complementa la fachada del Palacio Episcopal. La fuente cuenta con dos elegantes pilas y una parte superior en forma de piña de la que brota el agua. Diseñada originalmente para abastecer de agua a los residentes a través del acueducto de San Telmo, sigue siendo un elemento emblemático. En una restauración realizada en 1998, se retiró la jardinera que la rodeaba, sustituyéndola por una base de piedra para mejorar la accesibilidad y la estética.
El Palacio Episcopal, cuya construcción comenzó en 1762, domina la plaza con su impresionante diseño barroco. Al otro lado de la plaza, se alza la Catedral de Málaga con su majestuosa fachada de mármol y la escalinata que desciende hasta la plaza, separada por una puerta ornamentada. La armoniosa interacción entre estas estructuras convierte a la Plaza del Obispo en uno de los espacios más atractivos visualmente de Málaga.
Conocida como el corazón barroco de Málaga, la Plaza del Obispo también ha servido de escenario cinematográfico. En particular, apareció en la película de 2004 El Puente de San Luis Rey, que retrataba una ciudad del siglo XVIII en el Perú colonial.
Con su encanto histórico, su grandeza arquitectónica y su importancia cultural, la Plaza del Obispo sigue siendo un lugar de visita obligada, que ofrece una visión de la rica historia y el patrimonio artístico de Málaga.



